Mayor seguridad y exigir rebajas en los precios de los combustibles. Estas son las demandas que sustentan el paro de camioneros impulsado por la Confederación de Transportistas Fuerza del Norte -presidida por Cristian Sandoval- y otras agrupaciones, lo que ha derivado en el bloqueo de rutas y de los principales puertos del país.

Mayor seguridad y exigir rebajas en los precios de los combustibles. Estas son las demandas que sustentan el paro de camioneros impulsado por la Confederación de Transportistas Fuerza del Norte -presidida por Cristian Sandoval- y otras agrupaciones, lo que ha derivado en el bloqueo de rutas y de los principales puertos del país. Todo comenzó hace siete días, cuando la organización que preside Sandoval comunicó que, por acuerdo de las bases, se convocó a una suspensión de actividades de transporte de carga a contar del 21 de noviembre. Lo anterior respondería, según señalaron en su declaración, a un aumento “descontrolado e impune de asaltos, robos, saqueos de las cargas transportadas, con un alto riesgo a la vida e integridad de los choferes”. A lo mencionado se sumó como fundamento de la decisión el “robo de camiones, tanto en ciudades como en carretera, que hacen insostenible la actividad y que dejan a los medianos y pequeños operadores en la quiebra inmediata”. En igual medida, también fue razón el “aumento semanal descontrolado del valor del diésel que el transportista no puede traspasar semanalmente a tarifas y que debe seguir operando a pérdida, lo que en la práctica está significando que los Dueños de Camiones estén prefiriendo trabajar como conductores ante el riesgo de perder su patrimonio”. Pero, a diferencia de otros paros de camioneros, esta vez las confederaciones más grandes acogieron la propuesta del Ejecutivo de congelar por tres meses el precio del diésel e inyectar mayores recursos al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). Entre ellas, está la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC), Chile Transporte y la Federación Nacional de Buses de Transporte de Pasajeros, las cuales aceptaron el trato ofrecido por el ministro de Hacienda, Mario Marcel.

Finalmente las conversaciones entre los gremios y el Gobierno no llegaron a buen puerto. Así lo informaron los dirigentes de camioneros, tras terminar la reunión que mantuvieron desde temprano con el Ejecutivo. De acuerdo a lo expresado por los dirigentes, el punto que entrampó las negociaciones es la rebaja del precio de los combustibles, ya que, según indicaron, el Ejecutivo no accedió a sus peticiones. Los líderes gremiales señalaron que solicitaron una disminución del precio de los combustibles por cuatro meses, y que durante ese período se trabaje en un nuevo mecanismo para estabilizar su valor. En respuesta, el Ejecutivo propuso congelar el precio del diésel por tres meses e inyectar US$1.500 millones adicionales al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). Sin embargo, no hubo acuerdo. “Los colegas han decidido mantenerse a la espera de que el Gobierno reaccione y que así como en muchos programas, muchos gastos que tiene, pueda de alguna manera crear una expectativa de solución para darle un pequeño empujón a estos colegas que hoy día están quebrados, que no tienen cómo encender sus máquinas”, manifestó al respecto Martínez. En tanto, Sandoval, presidente de la Confederación de Camioneros Fuerza del Norte, subrayó que “ya no tenemos la capacidad de seguir operando, es por eso que ustedes entienden que nosotros no estamos en paro, nosotros estamos en un cese de labores”. Sobre esto se refirió esta jornada el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, quien aseguró que “Chile no está en condiciones de ocupar sus recursos públicos en un problema que es de privados”.