España: niño extraviado apareció muerto en el automóvil de su madrastra

ALMERÍA (ESPAÑA), (ORBE).- Consternación genera en España el escabroso caso del pequeño Gabriel Cruz, de ocho años, quien fue hallado muerto tras haber permanecido desaparecido durante 12 días en Almería, en la comunidad autónoma de Andalucía.

Los restos del menor fueron encontrados en el maletero del vehículo de su presunta asesina cuando ésta los transportaba con la finalidad de cambiarlo de lugar para evitar que fuera encontrado.

La supuesta infanticida, que fue detenida momentos después, se llama Ana Julia Quezada, de 43 años, de nacionalidad dominicana y pareja del padre del niño, Ángel Cruz, y fue la última persona -junto a la abuela del menor- en verlo con vida antes de su desaparición, antes de que se perdiera su rastro cuando se dirigía a casa de sus primos.

“No he sido yo, he cogido el auto esta mañana”, se defendió la mujer cuando era apresada tras ser sorprendida en las cercanías del domicilio del progenitor de la inocente víctima, con el que convivía hacía un año, consigna BBC Mundo.

Lo cierto es que la principal acusada, que desde el comienzo se manifestaba implorando la aparición del niño y llamando a los supuestos captores que lo liberaran, levantó sospechas debido a sus constantes “hiperreacciones” en el desarrollo del caso, pasando de mostrarse muy afectada con los familiares a la frialdad total, con “comentarios gratuitos” dando explicaciones que “nadie le había pedido” o sus “sobreactuaciones” ante los medios de comunicación, señala El País.

Pero el detalle que la puso en la mira en la policía fue cuando ésta, el pasado 3 de marzo, entregó a los agentes una camiseta del pequeño Gabriel que aseguró haber hallado casualmente en una zona que ya había sido registrada en varias ocasiones. Pese a la lluvia que había caído recientemente en la zona, la prenda estaba limpia y seca.

Entonces, de acuerdo con la reconstrucción de los hechos publicada en medios españoles, los policías indujeron a Quezada a cometer un craso error: en un interrogatorio reciente le comentaron que estaban cerca de encontrar el pozo donde permanecía el cuerpo del menor.

Aquello motivó a la mujer, según los agentes, a acudir el lugar donde presuntamente tenía escondido el cadáver para sacarlo y moverlo hacia otro sitio. En esos momento, la madrastra estaba siendo vigilada por guardias civiles e incluso fotografiada cuando envolvía el cuerpo.

La autopsia determinó que el pequeño murió estrangulado el día en que desapareció, el pasado 27 de febrero, y el cadáver
estaba manchado de tierra.

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